Revisión del régimen de comercio de derechos de emisión en la U.E.

Fuente: Revista Medio Ambiente para los europeos. Nº 33. 2009. Dirección General de Medio Ambiente. Oficina de publicaciones oficiales de las Comunidades Europeas. Luxemburgo.

En diciembre de 2008 se alcanzó un acuerdo europeo sobre un conjunto de medidas legislativas globales para llevar a la práctica los ambiciosos objetivos climáticos y energéticos de la UE. En la base de este conjunto de medidas se sitúa el régimen de comercio de derechos de emisión de la UE (EU ETS) reforzado, que Europa considera el pilar central de un futuro mercado de cabono de la OCDE.

El conjunto de medidas relativas al clima y la energía le permitirá a la UE reducir un 20% respecto a 1990 las emisiones de gases de efecto invernadero para 2020. Asimismo, sienta las bases para llegar a una reducción del 30% si otros países desarrollados se comprometen a llevar a cabo reducciones similares, según el nuevo acuerdo sobre el cambio climático mundial que se firmará en diciembre en Copenhague.

El conjunto de medidas también lleva a la práctica el objetivo europeo de duplicar, como mínimo, la energía procedente de fuentes renovables, como la eólica, la solar y la biomasa, y alcanzar un 20% en 2020. Además, las medidas acordadas permitirán lograr el objetivo europeo de aumentar la eficiencia energética un 20% en 2020. La UE es la primera región del mundo que se fija unos objetivos tan ambiciosos y que adopta medidas jurídicamente vinculantes para alcanzarlos.

La revisión del régimen de comercio de derechos de emisión

El régimen de comercio de derechos de emisión (RCDE UE) es una parte fundamental del conjunto de medidas. Incluye a todos los países de la UE así como a Islandia, Liechtenstein y Noruega, y es la piedra angular de la estrategia europea para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de manera rentable.

El RCDE UE, en funcionamiento desde 2005, ha fijado el precio de las emisiones de carbono de las empresas y, de esta manera, ha conseguido que se trate el tema del cambio climático en las salas de juntas. Actualmente el régimen se aplica a más de 11.000 centrales eléctricas y a otras instalaciones de alto consumo energético. A principios de 2012 se incluirán a las compañías aéreas.

Según la nueva legislación, el RCDE UE será reforzado y ampliado a partir de enero de 2013, inicio del tercer periodo de comercio del régimen. EL RCDE UE revisado permitirá una mayor armonización, por lo que será más eficiente y garantizará unas condiciones similares para toda la UE. En 2015, la Comisión pretende que el RCDE UE se una a un régimen similar, de comercio de derechos de emisión con fijación previa de límites máximos, de otros países industrializados, con el fin de crear un mercado de carbono en la OCDE.

A partir de 2013, se establecerá un límite único de derechos de emisión para toda la UE, que sustituirá al régimen actual de límites nacionales individuales establecidos por los gobiernos. En 2020, el límite único se habrá reducido un 21% respecto a 2005, esto contribuirá significativamente a alcanzar el objetivo total de emisiones de la UE. El límite se reducirá de forma lineal todos los años a partir de 2013. Estas previsiones sientan una base sólida para que las empresas puedan planificar inversiones destinadas a reducir emisiones.

Otro cambio fundamental es que los derechos de emisión se asignarán a las empresas mediante subastas. A partir de 2013, las empresas tendrán que comprar todos sus derechos, o en mayor medida que ahora, ya que actualmente la mayoría de los derechos se asignan de manera gratuita. Sin embargo, si no se alcanza un acuerdo climático mundial o si el acuerdo no establece las mismas condiciones a nivel internacional, se les podrá seguir asignando de forma gratuita todos los derechos a las empresas cuya competitividad internacional pueda estar en peligro, siempre que utilicen las tecnologías más eficientes. Las subastas generarán unos ingresos considerables para los gobiernos y, según el acuerdo, la mitad debe dedicarse a luchar contra el cambio climático y a adaptarse al mismo.

Las empresas a las que se aplica el RCDE UE generan, en total, el 40% de las emisiones de gases de efecto invernadero de la UE. Para hacer frente al 60% restante de las emisiones no incluidas en el régimen, generadas por los hogares y sectores como el transporte, la agricultura y los residuos, se han acordado unos objetivos de emisiones nacionales obligatorios que forman parte del conjunto de medidas.

Estos objetivos varían en función de la riqueza relativa de cada estado miembro. Los estados miembros más ricos tendrán que reducir sus emisiones hasta un 20% en 2020. Los menos ricos podrán aumentar las suyas hasta un 20%, pero ese es el límite de sus emisiones y no les va resultar sencillo respetarlo. En términos generales, los objetivos nacionales representan una reducción del 10% de las emisiones no incluidas en el RCDE para 2020 respecto a 2005.

Las empresas incluidas en el RCDE UE y los gobiernos podrán comprar créditos de proyectos de ahorro de emisiones en países en vías de desarrollo, para compensar una parte de sus emisiones. La limitación del uso de los créditos constituirá un incentivo para que la industria europea desarrolle nuevas tecnologías limpias.

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